| Himantolophus |
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Este ejemplar, carente de nombre común fue capturado el día cuatro
de Noviembre de éste año 2000 en el caladero del Canto Nuevo en el Cantábrico
Asturiano, en las siguientes coordenadas:
43 º -- 58,5 y
06º ‘-- 0,9’ en cotas de profundidad de 900 metros por los barcos
pareja de arrastre Elena María y Bautista Pino, siendo vendido en la lonja
de Gijón a pescados Somió y posteriormente donado a CEPESMA.
Este pez, preabisal,
con muy escasas citas en la península y todo el Atlántico tiene el hábitat
entre los 1.000 y los 2.500 metros de profundidad.
Realmente tiene peculiaridades sorprendentes que en algunos casos
son difíciles de comprender, no solo en su anatomía, sino también en su
forma de vida por lo que pasaremos a describir algunas de las más interesantes.
El ejemplar que CEPESMA instalara en el Aula del Mar, es una hembra
de 19 kilos de peso y 67 centímetros de envergadura, por lo que se trataría
del mas grande conocido, puesto que la cita de mas talla estaba en los
60 centímetros.
Estos datos en cuanto a su peso no parecerán extraños para el neófito
salvo en el caso de decir la increíble diferencia entre el peso del macho
de esta especie y la hembra ya que el macho, solo llega a pesar los 125
gramos y apenas los 10 centímetros de talla máxima, llegando a comportarse
como un parásito, fijándose de por vida a la epidermis de la hembra, generalmente
tras la pequeña aleta pectoral o en la zona cloacal. Este habito desencadena
una atrofia del tubo esofágico con la consiguiente afuncionalidad
digestiva e intestinal, quedando solamente activo el corazón, el hígado
(este muy desarrollado) y las glándulas sexuales. Por ello la única forma
de supervivencia para el macho es una simbiosis perfecta al llegar a compartir
el mismo fluido sanguíneo de la hembra.
La hembra que conserva CEPESMA, tiene una coloración pardo obscuro
y multitud de escudos óseos de hasta 2,5 centímetro de diámetro distribuidos
por su epidermis, ésta muy fina y sin escamas, las aletas pectorales muy
pequeñas y muy retrasadas, la caudal también muy escueta al igual que
la segunda dorsal, el único
y gran radio de la primera dorsal contiene un bulbo( en el macho no) del
cual ramifican doce estilizados cilios en cuya terminación se encuentran
unos órganos capaces de emitir luz denominados fotóforos y que también
son observados en aquellos que aparecen fracturados. Estos órganos son
utilizados para atraer a las presas en su gran mayoría cefalópodos como
consta a tenor de los restos estomacales obtenidos
Sus ojos son muy pequeños, del tamaño de una lenteja y su boca
es grande y desplazada hacia arriba con unos pronunciados y abundantes
dientes (carentes en el macho)
Este ejemplar se encuentra expuesto en el Aula del Mar de CEPESMA
en Luarca, siendo introducido en una solución de formol para posteriormente
quedar definitivamente en una composición alcohólica.
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