| Congrio |
DATOS
DE ESTE EJEMPLAR
-- ES EL MAYOR EJEMPLAR DE LOS EXPUESTOS EN EL MUNDO -- Inglés.-
Conger
eel Francés.-
Congre,
Fiélas (Mediterráneo), Fouet (jóvenes)
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||
| IDENTIFICACIÓN El
congrio tiene el cuerpo típicamente serpentiforme, casi cilíndrico hacia
la parte anterior, que tiende a comprimirse progresiva y francamente hacia
la parte posterior, sobre todo desde detrás del ano. La cabeza es algo
deprimida hacia la altura de los ojos. La boca es grande; las comisuras
se sitúan a la altura de la parte posterior del ojo. Presenta unos labios
gruesos y carnosos que esconden los potentes dientes anteriores incisivos
y largos de la hilera frontal; detrás existe otra hilera de dientes cónicos
más pequeños, pero muy afilados. También presenta dientes en el premaxilar
y el vómer. La mandíbula superior excede en poco a la inferior. Sobre
el hocico se aprecian las aberturas nasales anteriores, que son tubulares;
las posteriores menos aparentes, forman un poro muy cerca del margen anterior
del ojo. Parece existir un cierto diformismo sexual que afecta al tamaño
y a la forma de la cabeza. Las hembras son mayores, y presentan el perfil
de la cabeza cóncavo y el hocico agudo. Los machos tienen la cabeza más
obtusa y el perfil perfectamente recto. Típico anguiliforme, el congrio
presenta una sola aleta como consecuencia de la integración de la aleta
dorsal, caudal y anal. A diferencia de las morenas, muestra una aleta
pectoral formada por entre 17 y 20 radios, que se inserta detrás de las
hendiduras branquiales, grandes y que llegan hasta la zona ventral. La
aleta dorsal se inicia justo encima o ligeramente después del punto de
inserción de la pectoral, y acaba justo detrás del orificio anal. La coloración
es variable en función del sexo y de la profundidad. Los ejemplares grandes
que viven entre las rocas en la zona litoral presentan el dorso casi negro
o negro-pardusco, y el vientre más claro. HÁBITAT
Y COMPORTAMIENTO
Presenta
una distribución batimétrica muy amplia, que va desde algo más de 1 de profundidad
en fondos rocosos hasta más allá de 1.000 m más allá del talud continental.
Parece que las hembras pueden alcanzar una profundidad mayor que los machos.
Los que habitan el litoral rocoso permanecen escondidos en sus agujeros
durante el día y son activos de noche, cuando salen a cazar, se alimenta
de cefalópodos, crustáceos y peces. Frente al observador no demuestran tener
miedo y se han producido ataques, parece que desencadenados por algún objeto
brillante. En zonas en donde los buceadores son frecuentes, se habitúan
a la presencia humana y pueden llegar a comer de la mano del buceador.
REPRODUCCIÓN
Parece ser que el congrio se reproduce una sola vez y luego se descalcifica rápidamente y muere. Realiza migraciones más o menos largas para reproducirse, tanto horizontales (zona del mar de los Sargazos o entre Gibraltar y las Azores, para la población Atlántica), como verticales, ya que la puesta tiene lugar a profundidades importantes (a unos 800 m, en el Mediterráneo noroccidental). Las hembras pueden llegar a poner entre 3 y 8 millones de huevos, y el desarrollo desde la eclosión hasta la forma juvenil pasa por varias fases que implican diferentes tamaños y formas: la semilarva, blanca y transparente, mide hasta 15 cm; la leptocéfala (parecida a la de las anguilas, pero de mayor tamaño) presenta la típica forma de hoja y mide 13 cm. El juvenil, que ya presenta el cuerpo cilíndrico, mide unos 8 cm de longitud. Una vez asentado crece rápidamente. |