La historia de Cepesma es la historia de Enol y Ercina

Carta a los científicos del Hesperides noviembre 2003

Foca gris "Timoteo"

Angula diciembre 2003

La pesca de la Ballena en Luarca

Un nombre equivocado: Planeta Tierra enero 2004

Cepesma Actividades

Tiempo después del Prestige agosto 2003
Dantesco Cuadro Navideño enero 2003
Y si ocurre de nuevo julio 2004
Seguimos con milongas galipoteras junio 2003
El cambio climático amenaza con trasladar la sardina al mar del Norte agosto 2006

 

Las luces de la ya agotada Navidad se reflejan en las aceras húmedas de un Gijón febril, donde los transeúntes atisban los provocadores escaparates con sus estrenadas rebajas, nadas parece ajeno al trajín mercantilista de esta urbe bulliciosa de la que ni yo mismo soy capaz de librarme.
Necesitas una chaqueta....., comenta mi esposa y sin mas entramos, creo que como todos los demás en busca de una prenda buena, bonita y como no por la ocasión barata
Mientras pruebo una, suena el teléfono en mi bolsillo y me comunican con el Centro de Emergencias de Galicia y la CEMMA ( coordinadora para el estudio de los mamíferos marinos de esa Comunidad) acaban de varar veintidós calderones en un pedrero cercano al puerto de Burela en la vecina provincia de Lugo.
Después de explicarme los pormenores y la zona de varamiento, contacto con Alfredo López, gran amigo y responsable de CEMMA, decidimos que dada la dificultad de la zona, la fría y lluviosa noche y la falta de marea, nos imposibilita actuar dignamente en el rescate, pensando que todo el operativo tendría mas garantías al amanecer.
Mientras, miembros de protección Civil de Burela y Cervo, así como personal de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia en un intento desesperado, luchan por devolver al mar alguno de los ejemplares sin éxito, ya que estos regresan de nuevo a las rocas.
Alfredo, saldría entonces a las cinco de la mañana de Vigo y nosotros estaríamos a primera hora del amanecer.
Sigue lloviendo intensamente, por fin compro la chaqueta y ya dirección Luarca, mi mente no piensa en otra cosa que en aquellos pobres animales y en la triste situación que estarían padeciendo.
Apenas puedo cenar e intento dormir unas horas sabiendo lo que nos espera, sin embargo después de unas cuantas vueltas, decido salir para pasar la noche con ellos, no soporto conocer mas detalles sin estar allí.
La lluvia apenas deja ver las líneas del asfalto y llego a las dos de la madrugada al puerto, parece el mismo puerto de siempre a esas horas, frió, oscuro y dormitante con el único susurro de los motores de un barco atracado al muelle.
Un coche de la Guardia Civil me guía hasta la cercana valla que separa la cruda realidad,... allá al fondo donde las linternas..... me comentan.
Nos separa un largo cierre metálico, que linterna en mano traspasamos por un gran barrizal de mas de quinientos metros hasta llegar al pedrero. Antes de llegar a la zona donde yacen los cetáceos, a lo lejos se escuchan forzadas inspiraciones de los que intentan seguir con vida, resoplidos lastimeros por la inmensa presión que produce el peso de su cuerpo y que aplasta fuertemente sus pulmones acostumbrados a la ingravidez medio acuático.
La luz de la linterna escudriña los surcos lastimeros de aquel atroz enclave descubriendo uno de ellos, pero....... no son calderones, son pseudo-orcas, que raro., que tristeza mientras le observo, una hembra, grande,.. al menos ya no sufre,..pienso , esta muerta.
Avanzo por aquel roquedal siniestro y me encuentro con dos miembros de P. Civil que solos asisten a un festival siniestro a pocos metros resoplidos y mas resoplidos, silbidos cual llanto desesperado se entrelazan con golpeteos secos contra el suelo mortal, los escasos charcos dejados al bajar la marea, teñidos de sangre culminan el dantesco cuadro.
No se como pero de forma inconsciente recorro la totalidad del pedrero, intento contarlos, como queriendo que sean menos, engañándome de que algunos se pudieran haber librado de tan brutal acontecimiento, ..uno, siete, diecinueve, veintiuno, increíble aun hay mas, dos pequeños y estos otros, en total son veintisiete.