La historia de Cepesma es la historia de Enol y Ercina

Carta a los científicos del Hesperides noviembre 2003

Foca gris "Timoteo"

Angula diciembre 2003

La pesca de la Ballena en Luarca

Un nombre equivocado: Planeta Tierra enero 2004

Cepesma Actividades

Tiempo después del Prestige agosto 2003
Dantesco Cuadro Navideño enero 2003
Y si ocurre de nuevo julio 2004
Seguimos con milongas galipoteras junio 2003
El cambio climático amenaza con trasladar la sardina al mar del Norte agosto 2006

Seguimos sufriendo inexorablemente los efectos de un desastre que podríamos denominar fantasma.
Digo fantasma, porque mientras el conjunto de la sociedad clama y ve las nefastas consecuencias, los políticos responsables en gran medida de ésta penuria, siguen mirando hacia otro lado, ignorando la penosa situación en la que ellos mismos están engalipotados hasta el cuello sin tan siquiera enrojecerse.
Recuerdo cuando por primera vez denunciamos la entrada de las manchas por la Estaca de Bares y como pronto salieron al paso afirmando que no se trataba de restos del Prestige, sino deliberados vertidos de un mercante ya localizado.
Días después, ofrecimos en televisión y prensa las primeras imágenes y siguieron negando que dicho crudo fuese del buque hundido.
Aquel mismo día 12 de diciembre, yo mismo remito a dos instituciones restos recogidos para proceder al análisis y decido posteriormente hacer publico el resultado ante lo perjudicial que puede resultar a las personas, no sin antes recibir presiones para que desistiese de su publicación, cosa que por supuesto realizo con el interés de salvaguardar la salud de las personas que de manera multitudinaria participaban en las tareas de limpieza a lo largo de todo el litoral atlántico-cantábrico.
Durante los primeros días de la tragedia, varios responsables administrativos entre los que cabe destacar algún ministro como el titular de agricultura y pesca Sr. Cañete, se permite la libertad de solicitar a los medios de comunicación y a los distintos Organismos dependientes de la Administración del Estado que no se denomine como “marea negra” lo que en realidad, para él era,... “un vertido”.
Poco tiempo después, otro ministro y a la vez vicepresidente del gobierno Sr. Rajoy, suelta la famosa frase de los “hilillos de plastilina”.
Que ridícula expresión para determinar el escape por las salidas de gases de los tanques con un diámetro cercano a los 25 centímetros y nada menos que a 380 atmósferas de presión, lo que determina que los ” hilillos”........... de aquella “plastilina” en la superficie, a 1 atmósfera de presión , tuvieran 1 metro de diámetro....... como si nada.
Pasa el tiempo, nos embadurnamos más y más y curiosamente en plena primavera, después de repartir dinero para que algunos, por supuesto, pudieran seguir manteniendo a sus familias, y que de paso no afecte la intención de los cercanos comicios (también definición gastronómica) se les llena la boca de grandes obras para paliar la penuria, pero curiosamente al día de hoy la naturaleza degradada sigue esperando que alguien se acuerde de ella.
Solo ésta naturaleza, existió para los miles y miles de voluntarios que de forma envidiable fue capaz de dejar quizás una vida placentera, máxime en etapas como las navideñas para estar al lado de una vida agonizante curiosamente en la costa de siniestro nombre.
Reitero que solo los voluntarios, esos miles de altruistas voluntarios son los merecedores de una alabanza en medio de ésta penuria salvada a golpe de talonario, al menos momentáneamente entre ciertos sectores, puesto que otros, como los turísticos siguen soportando la falta de rigor y la insensatez de obviarlos.
Los pies y los cuerpos de los bañistas son inequívocos testigos de lo que aún le queda por sufrir a éste desamparado mundo marino que día tras día múltiples situaciones lo abocan a una muerte lenta, teniendo difícil cuantificación los daños y que por desgracia solo el sufrimiento de más de 30.000 aves, varias decenas de cetáceos, otras tantas de tortugas, algunas focas o centenares de especies como los cefalópodos, escualos, congrios, crustáceos, moluscos e ingentes cantidades de organismos planctónicos, etc... que aparecen en algunas ocasiones en la costa nos indican la magnitud de tal desastre...... curiosamente una mínima parte del daño causado.
Al día de hoy, siguen empecinados en disipar la situación, en pedir a la justicia el sobreseimiento de las imputaciones de los responsables de aquel horrendo siniestro.
Por suerte, solo han logrado comprar los votos lugareños, haciendo vergüenza y ridiculizando a tantos y tantos españoles y extranjeros que lucharon para dejar limpia la costa y que estoy seguro se preguntarán que han hecho mal para que unos cuantos, sin ninguna sensibilidad por el futuro que tienen al lado de su casa, traicionasen con su voto a los sufridos y altruistas viajeros de múltiples zonas geográficas que durmiendo en barracones, en polideportivos y comiendo bocadillos dedicaron sin ninguna exigencia su esfuerzo.
Al día de hoy, siguen éstos responsables políticos viendo impoluta la costa supongo porque cuando anuncian una visita de tan insignes mandatarios solo nos falta ponerles alfombra sobre la arena y en caso de que exista el siniestro galipote, procedemos a taparlo con algún acorde decorado para que después en las ruedas de prensa, todos ellos se sientan satisfechos, aunque en los cercanos pedreros solo la muerte sea palpable y el agua a presión o las espátulas terminen degradando todo a falta de un martillo y un formón para dejarlo mejor.
Al día de hoy, siguen arribando las galletas a la costa, aquellas masas grumosas que a ciertas millas de nuestra costa parecían pasar de largo y que importaba poco donde fueran con tal de que no hiciesen escala en la nuestra, llegasen donde llegasen lo mas importante era no verlas, que se arreglen, dirían muchos mientras la corriente camino del éste disipaba la negrez.
Al día de hoy, aquellas que no tuvimos la sensatez de recoger, vienen solas a vernos de nuevo, algunas de ellas después de vagar millas y millas buscando tierra, otras que ahogadas en el fondo, meses después emergen para decirnos que siguen aquí y que el mar no las quiere y que agradecen que los esquileros, los rastrillos o las redes no las hubiesen rescatado de las aguas para seguir su transito mortal, pero no solo antes, .....ahora tampoco y así, otro iluminado,..... rescatado del almacén de los fósiles políticos, como el Sr. Martín Villa , presume de saber de donde proceden..
!! eureka !!........... “son de las que flotan en el mar desde entonces” ,..dice, y solo dice como otros decían, sin que se dispongan de forma eficaz a recogerlas mar adentro, allá donde estén, para evitar mas daño, aun mas del que ya causaron.
Hoy, las aguas Asturianas están repletas de manchas siniestras que vagan a escasas millas de la costa, compartiendo cremas hidratantes, protectores solares, bronceadores y como no poniendo en peligro la actividad turística de todo el litoral Cantábrico.

Por eso al día de hoy,... al menos yo después de tanto escuchar las razones grandilocuentes de nuestros políticos, sigo pensando que algunos de éstos, tienen asumido literalmente que ésta sociedad.................... es idiota.

Luis Laria